Cura y/o Catarsis

 In Críticas

Ayer tocaba aventura. Por un lado, acercarme a La Pirámide en El Sauzal, que para ser sinceros, no ayudó a la representación como espacio escénico, aún así tengo que valorar la decisión del Ayuntamiento de no interrumpir la programación teatral por el cierre del Auditorio (lo prefiero y creo que los preferimos todos por encima de todo) y por otro, Bibiana Monje, una actriz de la que había oido hablar muchísimo pero no había disfrutado. Digamos que fui plan “open mind” por si aca…

Que maravilloso es, que un artista (porque Bibi lo es…así se define y estoy de acuerdo) llene la escena con su sola presencia y pocos elementos escenográficos, cuidados al milímetro aportando una lectura clara y concisa al espectador, sin más artificios y recovecos. Desde el principio, nos avisa que la que vamos a ver no es ella, sino una “proyección” sacada de un disco duro programado…Así vivimos muchos…Programados desde que nacemos en un bucle repetitivo (contenido en unos “loops” de voz durante toda la obra, con frases y sonidos que pueden aturdir o simplemente descolocar). La “show-woman” navega por el “eclecticismo” absoluto, es cantante, es actriz, es ¿”loopeadora”? (ya me inventé un término), es mimo, es ¿clown?, es pensadora, es transgresora, y alguna cosa más que se me queda en el tintero…ah…y tiene huevos. Ahí es nada.

Y más maravilloso es hacer un homenaje a la familia, como experiencia particular, en la que Bibi es un espejo donde reflejarse. Pero no un homenaje cualquiera, porque aquí nadie sale bien parado, no es ese homenaje condescendiente, el que haces cuando ganas un Goya, un Oscar o un Tony; es la familia como enfermedad que tienes en tu “registro existencial” para siempre, para bien o para mal. Utilizando el video y dos recursos más que sencillos, por un lado unas gafas de sol, muy “Panto-Jurado” en alusión a la madre, y un delantal, que nos recuerda a su abuela (y a la tuya también…y lo sabes)…la niñez de Bibi esta llena de frases que son, vamos a decir, lapidarias (en cuanto estas se quedan en tu cerebro para siempre): “No cojas esto”, “No hagas aquello”, “No me comes nada”, “Solo comes mierda”, “No te acerques a los hombres”, en fin, ¿a que suena muy familiar?. Es en este punto de la obra donde la comedia se convierte en una experiencia catártica, que te hace reír y reflexionar, podría haber tomando un rumbo fácil utilizando el típico “cliché” de las mujeres canarias, pero Bibiana lo utiliza para darte un golpe en la conciencia y reflexionar sobre la existencia del ser humano (no sólo desde el lado femenino), la unión a un cordón umbilical que te marcará para siempre. Ahí es donde gana “Lacura“, no sé si será por mi debilidad hacia todo lo que tiene que ver con el ser humano como individuo dividido y enfrentado entre lo que dicta la mente y los sentimientos, pero la obra navega mucho por esos mares. “Lacura” respira y bebe del ser humano por los cuatro costados.

Parte esencial del desarrollo como individuos esta la educación y claro aquí tampoco podía faltar su análisis, y más si has estado en un colegio religioso del norte de Tenerife no mixto (uff…no mixto que mal suena), pero no…no es el colegio el culpable…es el sistema global: “Tu has nacido para trabajar dentro de un engranaje donde no piensas ni creas”, vamos una educación que castra el desarrollo intelectual e imaginativo de los niños, donde el que es “diferente” o no…el que hacen sentir diferente y/o especial queda marcado para siempre.

A pesar de todo ello,  “Lacura” no quiere darnos un mensaje negativo sobre la familia o lo que somos, es un grito transformado en epílogo, que tenemos que vivir con lo que nos toca, la posibilidad de asumirlo en una sociedad cuasi o totalmente enferma (“You´re not alone” dice la canción) recordando tres premisas: En la vida todo es posible, todos vamos a morir, y ahora mismo estamos vivos. ¿Esta claro? ¿Alguien no esta de acuerdo?. Punto y final.

En breve, tenemos Mueca en el Puerto de la Cruz y “Lacura” abre el Festival (palabras mayores). Ya saben el jueves 11 de mayo en el Teatro Timanfaya y en junio por Madrid y Valladolid…o sea que hay “Lacura” para rato.

Recommended Posts

Dejar un comentario

Start typing and press Enter to search