“Jacuzzi”: Respira, no te ahogues
Continúa en El Sauzal la Muestra Escénica Iberoamericana (MEI) que tras la sesión inaugural de la Companhia Do Chapito cruzó el Atlántico para llegar a Cuba, lugar de procedencia de la compañía Trébol Teatro.
“Jacuzzi” era su propuesta escénica apoyada en un texto bastante interesante y una curiosa escenografía . La obra nos lleva a una habitación donde tres amigos se encuentran tras cuatro años de distanciamiento; dos de ellos han estado en Roma (Susy y Pepe) y Alejandro se ha quedado en Cuba; conversan sobre lo que han sido y lo que son. El dramaturgo Yunior García Aguilera (además director y actor en el montaje) construye una historia a tres bandas de relaciones interpersonales, con tintes autobiográficos, que realmente esconde un análisis de la realidad socio-política en su país. Una historia hecha con honestidad y con alguna dosis de riesgo pero que quizás suene a conocido al otro lado del Atlántico, a través de otros montajes teatrales y cinematográficos, como “Fresa y chocolate” de Tomás Gutiérrez Alea. Lo más destacable del texto es como juega a los conflictos personales, mostrando la realidad de cada uno ocasionando un encuentro bastante agitado. Los actores (además de contener la respiración y mantener sus cuerpos empapados) realizan una equilibrada construcción de sus personajes para mantener el enfrentamiento siempre a flor de piel, para mostrarnos su realidad individual que se convierte en altavoz de una sociedad dividida.
Capitulo a parte la sugestiva escenografía centralizada en una bañera que Susy considera su “jacuzzi” particular (sueños vs. realidad) y donde los personajes se sumergen en sus temores, sus desesperanzas, sus relaciones amorosas, sus convicciones políticas y sociales, y en los enfrentamientos dialécticos. Junto a la bañera un espejo, una mesa y una estructura que delimita la habitación (que no parece ser un baño)…y el vino que acompaña la peculiar cita de los tres amigos.
En definitiva, “Jacuzzi” es un ejercicio de teatro social (y político) que aunque no es un descubrimiento se sustenta en un buen texto, y una sencilla, pero efectiva puesta en escena, lo que hace que nuestra atención sea constante durante toda la obra.
Por otro lado, es un acierto que la Muestra halla programado una compañía procedente de Cuba, donde la situación de estas es compleja, obligadas a esquivar demasiados obstáculos para visibilizar sus trabajos en el exterior. Sin duda, esta ocasión se ha convertido en necesaria para respirar, ellos de nosotros y nosotros de ellos.

