El Grey más terapeútico
Hace unas semanas nos acercamos a El Sauzal a disfrutar de “Sin sombra de Grey“. El último proyecto de la compañía Clapso, dirigida por Israel Reyes, que desde hace años (me atrevo a asegurar) nos ofrece los mejores montajes de comedias musicales que se realizan en Canarias (desde infantiles como “Alicia en el Pais de las Maravillas” hasta “Reyes que amaron como Reinas”). La experiencia de Israel, no sólo en la compañía, sino a través de su colaboración dirigiendo las diferentes galas del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria hacen que tenga un claro dominio de la escena musical.
En cuanto a “Sin sombra de Grey“, el afamado señor Grey es solo un pretexto para caminar de la mano de dos amigas inseparables, donde una de ellas tiene un secreto que ocultar. El perdón, la aceptación, y sobre todo la amistad, en mayúsculas, están presentes durante la hora y media que dura la función. Sin duda los momentos más divertidos, tienen lugar cuando Amanda y Paula van a la consulta de Marcos, el psicólogo, y salen a la luz todos sus “miedos”, “fracasos”, “tabúes” (pocos para Amanda y demasiados para Paula). Toda la historia transcurre a través de un viaje musical (muy “ochentero”) donde Israel Reyes, ha incluido canciones en el momento y lugar oportuno, haciendo así, que la historia cobre más sentido si cabe, a través de sus letras. Grandes momentos son “Total Eclipse of the heart” de Bonnie Tyler, “Don´t leave me this way” de The Communards o el “Girls just wanna have fun” de Cyndi Lauper.
Aunque los actores ya me lo confirmaban a la salida del teatro, “Sin sombra de Grey” es un traje a medida para Lili Quintana, Yanely Hernández y Mingo Ruano, el trío que sin duda hace que la máquina “Grey” termine de encajar. Todos tienen grandes momentos y nos hacen ver como disfrutan en el escenario con este musical, pero quiero destacar la interpretación de Mingo Ruano, que además de psicólogo aporta una batería de personajes, desde los más “frikis” (ese monitor/modelo que por las noches es “drag”) hasta alguno con tinte psicótico, que tiene lugar cuando Amanda y Paula inician la búsqueda de ese hombre “Grey” (que ya sabemos que sólo es una fantasía).
Como el musical reza en su cartel publicitario, es de “bolsillo” y como tal, la escenografía aunque sencilla logra su objetivo. Me gusta mucho la idea de usar los “backlines” como divanes, sofás, mesas,…algo que hace muy ágil los cambios de escena, acompañado de una pequeña pantalla led que anuncia los distintos momentos y lugares, por los que nos lleva la historia de Amanda y Paula.
“Sin sombra de Grey” vuelve el 12 de septiembre al Teatro Guimerá y sin duda es buena ocasión para disfrutar de ella. Una comedia musical que consigue lo que se propone, salir con buen sabor de boca, agradable y cuya pretensión es que el público disfrute y se lo pase bien.

